Educación.

¿QUÉ ES LA EDUCACIÓN?

Los mejores y los peores milagros y tragedias se le han atribuido a la educación. Esta, con el paso de los años se ha convertido en el causante de la abundancia, de la superación y el éxito de los países, pero también en todo lo contrario. Siendo la educación un sistema que pretende sacar de la ignorancia a un pueblo determinado, y elevarlo a través del conocimiento y la aplicación del mismo a la categoría de país desarrollado, pudiéramos decir que la educación constituye la columna vertebral de la estrategia del gobierno de una nación que busca su auto desarrollo. Desde luego existen los que, al darse la libertad a los educadores a fundar su propia escuela con apego a los reglamentos fundamentales que la constitución y leyes de la nación permiten, hacen de la educación su modus vivendi y su particular negocio; o bien, la utilizan para lograr sus fines económicos y de transformación de las conciencias para lograr que el pueblo actúe de tal o cual proceder.

Tratando de contestar la pregunta que se hace al principio, podemos decir que la educación es el sistema que permite que los individuos educados conceptualicen y actúen de acuerdo con los objetivos y fines que el educador pretende. En una palabra, es: transformar conciencias.

La educación puede ser sistemática o asistemática. Por la primera podemos decir que es aquella que se realiza conforme a un plan diseñado ex profeso y aplicada por profesionales. La segunda nos permite entender que la sociedad misma, con su actuar individual y colectivo, también educa (el ejemplo es la mejor enseñanza).

¿QUIÉNES EDUCAN?

En el apartado anterior definimos que ésta puede ser sistemática y asistemática; desprendido de ello debemos entender que todos los miembros de una sociedad o conglomerado social educan. Algunos lo harán conscientemente y con objetivos prefijados, de acuerdo a un plan previamente definido, otros lo harán sin darse cuenta de ello, con sus acciones u omisiones, esto es, con el ejemplo. En esta segunda opción no habrá ni hubo intención.

A quienes profesionalmente se dedican a la tarea de educar, se les denomina educadores o maestros. Su labor es verdaderamente importante y fundamental en la conformación de la identidad y personalidad colectiva de una nación. Pero esta labor se verá seriamente afectada con la convivencia y la acción de los medios de comunicación y el hacer diario de los integrantes de la sociedad en lo micro y en lo macro, que le rodea.

Pero retomando la idea inicial de este punto, explicitamos que ¿Educan el padre y la madre con su ejemplar comportamiento dentro de la familia y fuera de ella? ¿Educa el tendero, pues con su diario trabajo y comportamiento ante la sociedad que le rodea, va educando? ¿Educa el sacerdote dentro y fuera de su iglesia, pues su actuar ante la sociedad es más fuerte que su decir? ¿Educa el gobierno con su diaria impartición de la justicia y administración de los haberes ciudadanos, dentro y fuera de su mero desempeño cotidiano, esto es, dentro y fuera del desempeño de su puesto? ¿Educa la ciudad, pues el comportamiento colectivo de una sociedad estará en función con el medio ambiente ciudadano en que se desempeñan colectiva e individualmente todos los integrantes de la ciudad?

¿ES LA EDUCACIÓN EN MÉXICO UN ASUNTO QUE SE ATIENDA CON PROFESIONALISMO?

Tomando en cuenta lo que arriba se menciona, esta pregunta puede contestarse tanto afirmativa como negativamente, dependiendo entonces de la actuación individual de los educadores. Sin embargo, esta respuesta acusa que una parte de los educadores, lo son no porque verdaderamente deseen guiar o conducir la adquisición del conocimiento de sus alumnos y la aplicación de este en la resolución de la vida diaria, que, en resumidas cuentas, sería esta última idea el fin final de la educación.

En apego a la verdad, podemos enunciar que los maestros viejos, los que ya han recorrido durante muchos años el camino de la docencia, seguramente que sienten muy en el alma y en lo profundo de su ser la vocación de servicio y, por ende, son profesionales de la educación. Pero de igual forma, producto de los últimos planes y programas de educación normal en México, mismos que apuntan hacia una globalización y hacia el neoliberalismo, y que ven a la educación no como el medio hacia la realización, sino el medio para la satisfacción económica de las necesidades.

Ahora bien, si se exige, con toda propiedad, que los educadores sean profesionales de la educación y que, por lo tanto, su desempeño esté acorde con los objetivos de los planes y programas de estudio, es igual o un tanto más importante que los educadores reciban una retribución económica que les permita vivir con decoro. ¿Cómo puede alguien educar y demostrar que la educación libera cuando vive con tantas carencias y casi en la miseria?

¿CUÁL ES EL VERDADERO PAPEL DE LA EDUCACIÓN?

Si un pueblo es considerado como libre cuando la elevación cultural y de conciencia es tal que se es autosuficiente, entonces el verdadero y tal vez más importante papel de la educación será la facilitación del logro de tales objetivos. Si a esto agregamos que el desarrollo integral de las facultades del ser humano no es una frase trillada y que satisfaga políticamente, sino que el ser educado debe de reflejarse en tener la capacidad para resolver los problemas que la vida nos plantea.

Si la educación que se imparta no tiende al logro de tales objetivos, entonces es una educación hueca, insulsa y vana.

CONCLUSIONES.

  1. La educación es y será la herramienta fundamental en la formación, elevación de conciencia y liberación de un pueblo.
  2. La educación que se debe impartir en México, debe tender al desarrollo armónico de todas las capacidades del ser humano, así como la herramienta que facilite la estimulación de una actitud progresista y respetuosa, teniendo como base la libertad y la justicia.
  3. El sueldo o salario de los maestros deberá ser suficiente para cubrir todas sus necesidades primarias y además que le permita tanto ahorrar, como contar con tiempo libre para preparar sus clases, en lugar de tener que buscar un segundo, y en ocasiones un tercer trabajo, para completar el gasto familiar.
  4. El masón, por naturaleza, deberá estar siempre dispuesto a dar su mejor esfuerzo en lograr que la educación sea una realidad. Ser masón y no predicar con el ejemplo una vida digna, honesta, progresista, familiar, liberal, filantrópica y de elevación espiritual, es una contradicción total.

Evaristo Velasco. (Marzo del 2000). La Masonería ante la educación. Hiram Abif, 1, 9, 10.

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